Biomasa forestal

La actual dependencia de una fuente de energía basada en combustibles fósiles nos obliga a promover alternativas más sostenibles a los derivados del petróleo y a reducir la dependencia a tales combustibles. Estas alternativas son las energías que han cubierto durante miles de años las necesidades energéticas de la humanidad, y que tal y como está la sociedad actual lo volverán a hacer en el futuro y esto no significa un retroceso al pasado o un estancamiento de los avances tecnológicos, al contrario aprovechar una energía 'gratuita' y sostenible es además de una necesidad, un síntoma de progreso dado los tiempos en que vivimos.

El sector energético es el principal responsable de las emisiones a la atmósfera de los gases de efecto invernadero y, por lo tanto causantes del calentamiento global del planeta que acelera el cambio climático. La Unión Europea debe adoptar medidas eficaces de lucha contra este proceso. La biomasa forestal, en España, es la alternativa para cubrir las exigencias de la UE y el interés común por la gestión sostenible de los recursos. En este sentido, resulta destacable la importancia que en la actualidad adquiere el sector agroforestal como principal fuente de recursos para el aprovechamiento energético de la biomasa.

La biomasa forestal reúne características que la convierten en un recurso energético competitivo en el mercado de las energías renovables. Entre la biomasa forestal se incluyen las cortas de aprovechamientos madereros, ya sean procedentes de cortas finales o cortas intermedias, leñas procedentes de trasmochos, o material vegetal procedente de cultivos energéticos, leñosos o herbáceos instalados en los terrenos forestales. Su gestión desde su recogida hasta que se convierte en energía, es un proceso muy costoso que requiere una correcta planificación de todas las partes implicadas y el empleo de nuevas tecnologías para conseguir su optimización. La baja densidad aparente que tiene la biomasa forestal, hace que el transporte sea difícil y muy costoso y que su empleo energético necesite grandes espacios de almacenamiento. Es necesario por tanto conseguir productos más compactos y fácilmente utilizables. La heterogeneidad de la biomasa así como la aplicación que se le va a dar, determina el tratamiento necesario para su uso. Los procesos de pretratamiento de la biomasa, tanto en campo como en fábrica son: secado, astillado y densificación.

El planteamiento de la utilización de la biomasa como fuente de energía tiene que estar basado en la sostenibilidad. Es en este sentido donde adquieren una trascendencia y responsabilidad fundamentales la empresas de servicios forestales para el desarrollo de un adecuado modelo de gestión sostenible.